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La gracia de Dios está en todas partes. ¡Ayúdenos a compartirla con el prójimo!
Que cada cual ponga al servicio de los demás la gracia que ha recibido, como buenos administradores de las diversas gracias de Dios.
Su nombre era Rosa Luz. ¡Y que don fue para el Padre Joseph Fedora, M.M., que dirige un refugio en el Perú para gente con SIDA!
Antes de enfrentar la batalla final, Rosa Luz se había criado en la pobreza. Perdió la vista a causa de una infección viral que es común en la gente con SIDA. Hasta el día en que Rosa Luz falleció, el Padre Joseph la visitaba con frecuencia en el hospital donde ella pasó sus últimos meses.
“Rezamos juntos y le llevé la Eucaristía,” recuerda el Padre Joseph. “Un día Rosa Luz me preguntó si quería que me cantara. ¡Ninguno de mis pacientes me había dado antes una serenata! Estaba a punto de aprender una lección de amor. Con voz suave y clara, Rosa Luz cantó: ¡Una cosa que sé, siendo ciega, es que ahora veo la luz de mi Señor!”.
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Lo que el Padre Joseph recibió aquel día de Rosa Luz fue el regalo más grande de su vida: la presencia de Dios en una mujer que nunca dejó de creer. “Creo que ella me dio más de lo que yo le di”, dice el Padre Joseph. Gracias a Dios, el Padre Joseph pudo acompañar a Rosa Luz en su última jornada.
La historia de Rosa Luz es también la historia de Maryknoll: compartir el Evangelio con los enfermos y los pobres y recibir a cambio lecciones de amor. Podemos continuar la misión de Dios, sobre todo en el mundo en desarrollo donde la vida difícil se vive al día. Pero sólo si usted nos ayuda. Con su respaldo, el Padre Joseph y todos nuestros demás misioneros pueden llevar la esperanza a quienes la pobreza y la enfermedad abruman.
A doce mil millas de distancia, en Viet Nam, el Padre Thomas O’Brien, M.M. está cambiando la vida de adultos y niños con discapacidades. Hoa Thi tiene una pierna horriblemente inflamada y su cuerpo está cubierto de manchas. No está casada y no encontraba trabajo debido a su discapacidad. Pero gracias al programa de capacitación profesional del Padre Thomas, Hoa Thi aprendió a crear hermosas obras de artesanía bordadas con lentejuelas, que se venden bien en Hanoi. Junto con otros estudiantes que ahora son soldadores, mecánicos y carpinteros, Hoa tiene una vocación… y una nueva vida.
El Padre Thomas también trabaja con niños y jóvenes abandonados que tienen discapacidades físicas y mentales. Esta es otra gran bendición. “Estamos trabajando en el diagnóstico temprano, sobre todo para los niños autistas”, dice el Padre Thomas. “Es así que se puede hacer más bien”. Su donativo mantendrá viva la obra misionera del Padre Thomas en beneficio de la creciente cantidad de niños y adultos que necesitan nuestra ayuda.
Déjeme que le cuente sobre otra obra misionera, esta vez en Tanzanía. Después de la misa en la aldea de Kigera, el Padre Michael Bassano, M.M. se dirige al Hogar de la Compasión. Allí atiende a hombres pobres, enfermos o sin hogar que no pueden valerse por sí mismos.
Uno en particular, Ernesti, exige mucha atención. “Por favor, déme agua, cambie mi bacín, ponga mi mosquitero, tráigame de comer, lléveme a dar un paseo”. Sus peticiones de ayuda parecen interminables.
Pero el Padre Michael dice que Ernesti no es diferente del resto de nosotros. “Él sólo quiere que se le aprecie, eso es todo. Así que yo comparto con él la compasión de Cristo y a cambio aprendo a ser un mejor misionero…o por lo menos trato de aprender”.
En la actualidad hay tres Hogares de la Compasión que sirven a los indigentes, así como a mujeres y niños que han sufrido atropellos sexuales. Pero la necesidad es tan abrumadora que el Padre Michael quiere abrir por lo menos otro hogar. Con la ayuda suya, logrará esto y mucho más.
Quizás usted piense que la pobreza en el mundo en desarrollo es tan aplastante que ningún donativo va a mejorar la situación. Le ruego que no se sienta así. He aquí lo que su donativo a Maryknoll logrará de inmediato:
- $10 suministra vendas y medicamentos básicos para un paciente con SIDA como Rosa Luz durante un mes.
- $25 costea los materiales para la capacitación profesional de una persona discapacitada como Hoa Thi.
- $50 educa a un huérfano retrasado mental durante un mes.
- $100 abastece de víveres a los residentes de un refugio durante dos semanas.
- $250 suministra camas, ropa de cama, frazadas y almohadas a un hogar de ancianos.
Rosa Luz, Hoa Thi, y Ernesti nunca llegaron a conocerse. Pero ahora usted sí los conoce. Y sabe que son hijos de Dios con dones propios. Es por eso que rezo de todo corazón para que nos acompañe, dando esperanza a gente abrumada por la pobreza, como ellos. Y sí, su donativo sí va a mejorar las cosas.
El Padre Joseph dice que cuando uno se preocupa por el prójimo, algo bueno le pasa a uno también: uno abre un espacio para recibir el amor de Dios allí mismo donde uno esté. Esa es la naturaleza del dar. Gracias por vivir su fe con Maryknoll, dando todo lo que pueda a toda la gente a la que servimos.
Atentamente en Cristo,
Padre Edward M. Dougherty, M.M. Superior General
P.D.: Su donativo a los Padres y Hermanos de Maryknoll se pondrá en acción de inmediato en decenas de países por todo el mundo. Gracias por donar generosamente y por ayudar a nuestros misioneros a servir al Evangelio sirviendo a los más necesitados. ¡Que Dios le bendiga siempre! In English